PROCRASTINACIÓN Y PERFECCIONISMO

Procastinación

Procrastinar es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras más irrelevantes o agradables.

Perfeccionismo es la creencia de que se puede y se debe alcanzar la perfección.

La procrastinación y el perfeccionismo, aunque parezca contradictorio están a menudo relacionadas y pueden formar un círculo que afecta a la calidad de vida del individuo pudiendo provocar síntomas de ansiedad y en casos más graves de depresión.

La persona perfeccionista suele tener baja autoestima, quiere tener todo bajo control y tiene miedo al error/fracaso por lo que en muchas ocasiones tiende a procrastinar tareas por miedo a no cumplir con sus expectativas o las de los demás. El postergar las tareas provoca un sentimiento de culpabilidad que afecta a la autoestima y refuerza un círculo vicioso que provoca un malestar significativo en la persona.

Las personas que procrastinan a menudo pueden confundirse con que son vagas, perezosas, dejadas, pero en realidad están inmersas en un sufrimiento que debe ser considerado para que no acaben con ansiedad y/o depresión.

Es recomendable trabajar la autoestima para aceptar el error/fracaso y verlo como una oportunidad de crecimiento, esto ayudará a ser más flexibles, menos perfeccionistas, a tener objetivos más realistas y en consecuencia a estar más motivados para la acción y con menos probabilidades de querer postergar.

Carlota López-Balcells Alvarez