El concepto Mindfulness, o atención plena, es la capacidad de estar presentes en lo que estamos viviendo. Momento a momento, instante a instante con una actitud abierta, curiosa y no juzgadora ante lo que está ocurriendo. Se trata de relacionarnos de otra manera con lo que sentimos, pensamos o experimentamos.
Una historia que lo ilustra muy bien es la de un escritor al que, en una cena en Japón, le sirvieron un pescado “corriente”, haciéndole creer que era un plato exótico y exclusivo. Al comerlo con plena atención, fue capaz de saborear cada bocado como si fuera algo extraordinario.
Así es el Mindfulness: prestar atención plena y verdadera, de este modo lo más sencillo puede volverse muy valioso.
Las actitudes en la práctica del Mindfulness son fundamentales, ya que no se trata solo de “prestar atención”, sino de “como” prestamos esa atención. Jon Kabat-Zinn, uno de los principales impulsores del Mindfulness en occidente, definió siete actitudes esenciales que sustentan esta forma de estar presentes. Y estas son las siguientes:
- No juzgar: Observar sin poner etiquetas de “bueno” o “malo”
- Paciencia: Permitiendo que las cosas ocurran a su propio ritmo
- Mente de principiante: Ver cada experiencia como si fuera la primera vez
- Confianza: Confiar en nosotros mismos, en nuestra intuición, observando y sosteniendo lo que experimentamos
- No buscar resultado: No se trata de alcanzar algo, sino de estar presentes con lo que hay
- Aceptación: Reconocer la realidad del momento sin resistencias
- Soltar: Dejar ir pensamientos, emociones o sensaciones cuando ya no son útiles. Evitar luchar contra ello, dejándolos pasar sin aferrarnos a ellos, y volviendo al presente.
¿Para qué sirve?
La práctica del Mindfulness nos ayuda a:
- Ser más conscientes de lo que pensamos y sentimos
- Reconducir la manera de reaccionar ante nuestras emociones
- Afrontar el malestar emocional con más calma y perspectiva
- Reducir la ansiedad, el estrés y mejorar nuestro bienestar
No se trata de evitar el dolor, ni de vaciar la mente, ni de intentar controlar o eliminar nuestros pensamientos. Se trata de observar lo que ocurre con aceptación, incluso si estamos ante sensaciones incómodas.
¿Qué NO es el Mindfulness?
- No se trata de una técnica para relajarse (aunque a veces ocurra)
- No es una religión ni algo místico
- No es escapar del dolor o de la vida cotidiana
- No es dejar la mente en blanco
- No es eliminar los pensamientos
¿Cómo se practica?
El Mindfulness se puede practicar de dos formas diferentes:
- Práctica formal: Como meditación guiada, dedicando un tiempo específico para entrenar la atención (por ejemplo, centrarse en la respiración).
- Meditación sentada con atención a la respiración
- Escaneo corporal
- Meditación caminando
- Práctica informal: Aplicar la atención plena en las diferentes actividades del día a día como comer, caminar, ducharse, hablar, etc.
- Experiencial: Centrarse en la vivencia directa del momento presente, observando sin intervenir
La respiración como ancla
La respiración es un recurso muy útil para anclarnos al presente. Siempre está con nosotros y es fácil de notar. Si prestar atención a la respiración resulta incómodo, también podemos usar otras sensaciones (contacto de los pies en el suelo)
Ventajas de la práctica del Mindfulness:
- Reducción del estrés y ansiedad
- Mejora del bienestar emocional
- Mayor concentración y claridad mental
- Autoconocimiento y regulación emocional
- Mejora en la calidad del sueño
- Mayor presencia y disfrute de la vida diaria
- Fortalece la resiliencia
- Mejora las relaciones interpersonales
Gemma Salanova Gine